CORRECTOR
Verbos terminados en EAR: Chequeé el correo (chequear). Que él cree algo (crear). Bloqueé su cuenta (bloquear). Que ojee el libro (ojear).
Diferencia entre «haz» y «has». «Haz» es del verbo hacer. «Has» es del verbo haber. Ej.: «Haz alguna actividad, hoy no has hecho nada».
Es «prever», «no preveer». Yo preveo; Tú prevés; Él prevé. «Proveer» sí se conjuga con doble «e». Tú provees; Él provee.
Diferencia entre «aún» y «aun»: «Aún» es todavía. «No he comido aún»; «Aun» es incluso. «Saludo a todos, aun cuando tengo vergüenza».
Las dos se pueden usar indistintamente: «tal vez» y «talvez»; «así mismo» y «asimismo»; «a donde» y «adonde»; «a dónde» y «adónde».
Buzon de los lectores
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nuestrascalificaciones
Verdadero La afimación ha demostrado ser verdadera, al ser contrastada con las fuentes y datos más serios y confiables.
Verdadero + En el caso de afirmaciones apoyadas en datos numéricos, los encontrados no sólo ratifican sino que refuerzan lo expresado.
Verdadero, pero… La afirmación es consistente con los datos disponibles , pero omite algún elemento del tema o su contexto.
discutible No es claro que la afirmación sea cierta o no. La conclusión depende de las variables con las que se la analice.
Apresurado La afirmación podría ser verdadera, pero es resultado de una proyección y no de un dato objetivo de la realidad.
Exagerado La afirmación no es estrictamente cierta pero sí lo es el concepto o tendencia al que se alude.
Engañoso La afirmación puede coincidir parcialmente con ciertos datos, pero intencionalmente o no, ha sido manipulada para generar un mensaje en particular.
Insostenible La afirmación surge de investigaciones con falta de sustento o graves errores metodológicos, o resulta imposible de chequear.
Falso La afirmación ha demostrado ser falsa, al ser contrastada con las fuentes y datos más serios y confiables. |
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Por Olivia Sohr
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Viernes 21 de Enero de 2011 |

Discutible El diputado nacional por Proyecto Sur, criticó la falta de intervención del Estado en la actividad agrícola, obviando, por ejemplo, las acciones directas del Gobierno sobre la exportación. Además, citó ejemplos internacionales de manera incompleta
En una entrevista publicada en La Nación, Pino Solanas, diputado nacional por Proyecto Sur y posible candidato a presidente opinó sobre las retenciones a las exportaciones agrícolas y el rol del Estado: “[La Argentina] es el único país de los grandes exportadores agrícola-ganaderos donde el Estado no interviene para nada. Canadá y Australia construyeron un organismo de regulación del comercio exterior que maneja el 95% de la producción de sus países.”
En cuanto a la afirmación de Solanas en relación a que el Estado argentino “no interviene para nada”, no sería cierta si estuviera referida a tal intervención en términos generales. Justamente, los agricultores están llevando a cabo un paro de comercialización para exigir el fin de los cupos a la exportación por parte del Gobierno (para ver los fundamentos de las dos partes del conflicto, leer “¿Por qué para el campo?”). Pero aparte de los cupos, el Gobierno cobra retenciones a las exportaciones. Estas son intervenciones sobre el mercado por parte del Estado, que según el Gobierno tienen como objetivo de cubrir la demanda interna y mantener precios bajos en el país y según otras interpretaciones sólo obedece a un objetivo recaudatorio. Cualquiera sea la interpretación, la intervención existe.
Pero probablemente las declaraciones del diputado se hayan vertido en el contexto de la protesta de productores por la asignación de cupos que según ello dañan su posición negociadora frente a la industria procesadora y los exportadores. En tal caso si existiría una intervención del Estado, aunque de efectos negativos para los productores.
Es cierto que en otros países exportadores de productos agrícolas, como Estados Unidos, existe una mayor intervención del Estado a nivel de la producción. De hecho, el Congreso vota cada cinco años un plan agrícola, en el que se definen subsidios para ciertos cultivos clave (como el trigo o el algodón), y se otorga financiamiento para programas de investigación, entre otras medidas. En el caso de la Argentina eventuales subsidios no forman parte del eje de la discusión, por lo menos en el caso de la producción agrícola tradicional por la eficiencia relativa de la producción argentina, tanto debido a recursos naturales disponibles como a las mejoras tecnológicas y de gestión incorporadas en los últimos años, pero existen sistemas de apoyo tecnológico como el INTA, creado en 1956, además de las iniciativas de los propios productores.
En cuanto a la segunda parte de la afirmación de Solanas, sobre la regulación del comercio exterior en Canadá y Australia, la afirmación no es literalmente exacta. Si bien es cierto que en ambos países existe un ente que centraliza la comercialización del trigo, no se trata de “entes de regulación del comercio exterior.”
En realidad, Solanas no especificó a qué organismos se refería. Pero probablemente fuera a los wheat boards (la traducción literal sería algo así como “juntas de trigo”) de Australia y Canadá, que manejan la comercialización del grano. Estos entes representan una clara intervención estatal en el mercado del trigo, ya que se obliga a los productores a vender sus cosechas a esos organismos. Sin embargo, es necesario hacer una salvedad: el Estado obliga a los productores a formar parte de las wheat boards. Luego, como se dijo, los agricultores están obligados a vender su producción a dichas juntas. El resultado es mejores condiciones de venta. Sin embargo, el Estado no interviene sobre las exportaciones con cupos u otras medidas de ese tipo.
El Canadian Wheat Board (CWB) es un organismo que comercializa todo el trigo y la cebada que se produce para consumo humano en Canadá. Hoy está gobernada por un sistema mixto, donde los productores eligen a 10 de los 15 miembros del directorio, y el gobierno nombra a los cinco restantes. Sin embargo, explicó Maureen Fitzhenry, vocera de la CWB, a Chequeado.com, “el gobierno no tiene ningún rol en la decisión de cuánta producción se exporta”. Y agrega: “Ni el gobierno, ni la CWB establece los precios del grano en el mercado interno. Su objetivo es vender el trigo y la cebada al mejor precio posible para el agricultor.” Tampoco interviene en la decisión de qué plantan los agricultores.
En el caso australiano, la Australian Wheat Board Limited (AWB), es “una cooperativa de productores de trigo, que funciona como un ente monopólico que comercializa la producción australiana”, según explicó a Chequeado.com Santiago Rubio, de Austrade, la agencia de promoción de exportaciones de Australia. La AWB es una organización privada, cuyo objetivo, al igual que en el caso canadiense, es mejorar los precios pagados a los productores. El gobierno australiano no regula las exportaciones y, en cuanto al abastecimiento interno, el funcionario explicó que “los precios internos compiten libremente con los precios del mercado internacional. Con la producción que tenemos, no hay problema para abastecer a ambos mercados.”
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