Verdadero La afimación ha demostrado ser verdadera, al ser contrastada con las fuentes y datos más serios y confiables.
Verdadero + En el caso de afirmaciones apoyadas en datos numéricos, los encontrados no sólo ratifican sino que refuerzan lo expresado.
Verdadero, pero… La afirmación es consistente con los datos disponibles , pero omite algún elemento del tema o su contexto.
discutible No es claro que la afirmación sea cierta o no. La conclusión depende de las variables con las que se la analice.
Apresurado La afirmación podría ser verdadera, pero es resultado de una proyección y no de un dato objetivo de la realidad.
Exagerado La afirmación no es estrictamente cierta pero sí lo es el concepto o tendencia al que se alude.
Engañoso La afirmación puede coincidir parcialmente con ciertos datos, pero intencionalmente o no, ha sido manipulada para generar un mensaje en particular.
Insostenible La afirmación surge de investigaciones con falta de sustento o graves errores metodológicos, o resulta imposible de chequear.
Falso La afirmación ha demostrado ser falsa, al ser contrastada con las fuentes y datos más serios y confiables.
ENGAÑOSO La candidata a presidenta por el bloque Proyecto Sur, Alcira Argumedo, destaca la difícil situación laboral de los jóvenes en Argentina, en sus spots radiales. Pero los datos que presenta no son exactos.
La afirmación de Argumedo, que "tres de cada cuatro jóvenes está desocupado o en negro" (repetida también por Pino Solanas en los espacios televisivos), está basada en el informe “6,7,8 razones para cambiar el modelo” del diputado Claudio Lozano. Según el estudio, el 76,6% de los jóvenes económicamente activos están desempleados o precarizados. En su declaración, sin embargo, la candidata de Proyecto Sur no especifica que se trata de jóvenes económicamente activos, por lo que parecería referirse al total de jóvenes. En ese caso, la afirmación sería falsa.
El informe de Lozano destaca que “ocho de cada diez jóvenes económicamente activos están precarizados”. Llega a esta cifra sumando a los trabajadores no registrados, a los desocupados, a los asalariados registrados que ganan por debajo del sueldo mínimo, a los cuentapropistas de subsistencia, a los asalariados registrados en contratos con fecha de finalización y a los jóvenes que participan laboralmente en emprendimientos familiares. La suma de estas categorías sería el 76,6% de los 2.5 millones de jóvenes activos entre 18 y 25 años que el estudio estima que hay. Los cáluclos se basan en los datos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del INDEC.
Un informe del Centro de Estudios Distributivos, Laborales y Sociales (CEDLAS) calcula una cifra similar. Estima que el 73% de los jóvenes de entre 15 y 24 años que forman parte de la población económicamente activa (PEA) está desocupado o con trabajo informal. El rango de edades no es exactamente igual: el CEDLAS evalúa a partir de los 15 años y no de los 18 como el estudio de Lozano.
Argumedo, sin embargo, habla de “los jóvenes”, sin especificar que se refiere sólo a aquellos que son económicamente activos. Así, un estudiante, económicamente inactivo (que no busca trabajo) no está incluido en la muestra de la candidata.
Si se considera el total de jóvenes de esas mismas edades que están desocupados o precarizados, la cifra desciende al 30% de los jóvenes en el país, según los datos del CEDLAS.
Por último cabe destacar que existen distintios criterios para determinar si un trabajo es informal. También hay que considerar que la EPH cubre 31 aglomerados urbanos de más de 100.000 habitantes. Estos representan el 71% de la población urbana del país y el 62% de la población total (24.8 millones de habitantes sobre 40 millones, de acuerdo al Censo 2010), sin contemplar las zonas rurales.